EDITORIAL
Por TUFFI ARÉ VÁZQUEZ
BOLIVIA INGRESA CON ESTE ESTRENO al mundo de Forbes.

Entrar al mundo de Forbes es no solo aspirar al exclusivo espacio de los multimillonarios del planeta, sino existir en el mapa del gran capital, el de los monumentales negocios. Solo con la multiplicación del capital y con su sana distribución se puede garantizar el vivir bien y la generación de empleos. De lo contrario, estaremos condenados siempre a la amenaza constante de la pobreza y a sus crueles azotes. No se puede igualar hacia abajo a las personas. Lo ideal es darles a todos los ciudadanos las oportunidades de progreso y de bienestar. Mejor aún si se fomenta un ecosistema de constante creación, de innovación tecnológica y de generación de empleos, por la vía sobre todo de un modelo de libre competencia con responsabilidad social.  Lo contrario es el excesivo control y las regulaciones que ahogan las iniciativas individuales, los emprendimientos, que son los que ayudan a construir las sociedades de bienestar. Un sistema que castiga a los inversionistas o que los agobia solo agrava las condiciones de pobreza y desalienta la creación, la innovación tecnológica y la generación de empleo. Por eso es que debemos alentar un debate amplio, plural y democrático sobre el modelo económico boliviano, entendido como un medio y no como un fin. El modelo es un medio para conseguir la multiplicación del capital y no para frenarlo. Es una vía para distribuir con responsabilidad sus beneficios, pero no para que un solo grupo se apropie de ellos y no para que se lo arrebate bajo el viejo argumento de una necesaria igualdad de los ciudadanos.

La igualdad se debe dar, pero en el campo de las oportunidades para que todas las personas desarrollen emprendimientos. El debate es más necesario ahora en un año electoral, para saber adónde nos quieren conducir nuestros aspirantes a gobernantes y qué rol futuro nos ofrecerán a los ciudadanos, a los emprendedores, a los empresarios. El debate sobre el modelo es oportuno ahora que hay señales de un cambio de ciclo económico. No se puede desconocer los logros macroeconómicos de la última década. Sin embargo, hay una sensación de cierta urgencia para ajustar el rumbo y corregir fallas que impactan desfavorablemente en el ecosistema empresarial boliviano.


TUFFI ARÉ VÁZQUEZ,

EDITOR EN JEFE FORBES BOLIVIA

Sábado 01 de Junio, 2019
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